13/9 Barcelona sin prisas 2: La ciudad desde arriba

Necesitas respirar aire puro y desconectar de la ciudad? A sólo seis paradas de ferrocarril de la plaza Cataluña, situada a diez minutos a pie desde el Hotel Omm, la sierra de Collserola te proporcionará una buena dosis de oxígeno, a través de varias paseadas por caminos forestales, húmedos y exuberantes.

Vallvidrera ha sido durante los años veinte el lugar preferido de la burguesía para pasar el verano. Sus caminos llevan a bosques llenos de árboles que proporcionan un juego de luces y sombras muy especial, que a veces incluso deja ver algún jabalí inofensivo.

Uno de los rincones más bonitos del parque de Collserola es la fuente de la Budellera, medio escondida por la vegetación y restaurada en 1988 siguiendo el modelo original. Desde la Torre de Collserola, de Norman Foster emprenderemos otro recorrido algo más largo hacia la fuente de Sant Ramon, una construcción de grandes dimensiones con agua que brota en cantidad y cae en un pequeño estanque.

Finalmente, no os podéis perder el mágico pantano de Vallvidrera, una joya del siglo XIX de aguas quietas, iluminado por el sol en medio de la naturaleza con una zona perfecta para hacer un picnic. Y para los amantes de las alturas, la Carretera de las Aguas ofrece una espléndida vista aérea de Barcelona durante 9 km de un camino rural plano, ideal para hacer footing o una agradable excursión en bicicleta.

“Barcelona sense presses”, Ruta2, Isabel de Villalonga